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3 consejos para vencer el miedo a lo desconocido y disfrutar más la vida

como vencer el miedo a lo desconocido

Para empezar, déjenme contarles una anécdota curiosa. Siempre que salgo de paseo con mi padre, pasamos a comer al McDonald's. 

Lo extraño es que a mi papá no le gusta la comida de ese lugar. En el momento en que ve la hamburguesa que pidió, se queja de que el pan está aguado, de que la carne está demasiado delgada y de que la lechuga está marchita.

Después de muchos años de escuchar sus quejas, finalmente me animé a preguntarle: "Papá, ¿porqué siempre paramos a comer aquí cuando salimos a pasear? No parece que el lugar te agrade demasiado..."

Sin pensarlo, me contestó: "Pues, no me gusta... pero más vale malo por conocido que bueno por conocer." 

Mi padre es un animal de costumbres y yo soy consciente (aunque la verdad es que me da un poco de vergüenza admitirlo) de que me he apropiado de algunas de esas costumbres. Me gusta la constancia, la previsibilidad y la rutina. Me parecen reconfortantes. 

A pesar de mi predisposición natural a tener miedo a lo nuevo (que en realidad es algo común para todos debido a la evolución), no tengo miedo a reconocer que algunas de las mejores experiencias que he tenido no fueron planeadas o pensadas con anticipación. 

Algunas de las mejores comidas que he probado han sido en restaurantes que elegí al azar después de ver que el restaurante al que sí quería ir, tenía una fila de espera demasiado larga. Incluso, uno de los perritos que rescaté, se cruzó en mi camino por puro azar. Vamos, que hasta mi carrera como escritora ha tenido algunos giros del destino un tanto extraños. 

Admitir este tipo de cosas es intimidante, ¿no les parece? Es difícil reconocer que sentimos temor al cambio, que no podemos controlar todo lo que sucede y que a veces hay que darle la bienvenida a la incertidumbre para obtener resultados mejores y diferentes. 

Reflexiones sobre el miedo a lo desconocido 

Esta predisposición se la podemos achacar a la evolución. Nuestros ancestros tenían que luchar contra los elementos y cazar su propia comida. Bajo estas circunstancias, la incertidumbre representaba una amenaza mayor no sólo para su confianza sino para su supervivencia. En una entrevista con Quartz, el neurocientífico Beau Lotto, explica: 

"Esto tiene relación entre la incertidumbre y lo fácil que es morir, la vida es difícil. Nuestros cerebros y cuerpos han evolucionado para no morir, recordemos que la evolución funciona a partir del fracaso, no del éxito. Pero haber sido optimizados para no morir no es lo mismo que ser optimizados para vivir. En gran medida, esto tiene que ver con reducir la incertidumbre. Nuestros cerebros y comportamientos evolucionaron para minimizar la incertidumbre en prácticamente cualquier circunstancia."

En resumen, nuestros cerebros están hechos para detestar la incertidumbre y sentir temor al cambio.

Y no sólo eso, la ambigüedad de una situación puede desencadenar sentimientos de miedo y nublar nuestro juicio.

En un estudio, dirigido por un neuro-economista de Caltech, se analizaron las imágenes de los cerebros de los participantes mientras hacían apuestas cada vez más arriesgadas. Sorprendentemente, entre menos información tenían los participantes para tomar decisiones, más irracional era su comportamiento. 

Uno pensaría que la incertidumbre de actuar con información limitada aumentaría su precaución a la hora de evaluar sus opciones. Lo que en realidad sucede es que, los sistemas límbicos del cerebro (donde se generan las emociones y la respuesta al miedo) terminan por dominar los procesos racionales, provocando que se tomen decisiones apresuradas en respuesta a la incertidumbre. 

3 consejos para vencer el miedo a lo desconocido

Da miedo, ¿no? Me gustaría decirles que este artículo viene con una bola de cristal para ver tu futuro y ya no sentir ansiedad ante la incertidumbre. 🔮

Desafortunadamente, eso no es posible. La vida es impredecible y eso significa que es mejor aprender a convertir tu temor al cambio en algo positivo. 

Hacer esto no sólo reducirá tu estrés cuando inevitablemente te enfrentes a algo nuevo, también te permitirá ampliar tu campo de acción y concentrarte en el viaje, en vez del resultado. Incluso podrías llegar a tener resultados positivos que tal vez no te esperabas.

Pero, ¿cómo vencer el miedo a lo desconocido?¿Qué es lo desconocido?

Estas son tres estrategias que puedes usar para vencer el miedo a lo nuevo, sin la parte de la hiperventilación y el sudor en las manos. 

1. Trata de salir de tu zona de confort

¿Qué crees que pasaría si te pidiera que corras 3 kilómetros en este momento? Sin estirar, sin haberte preparado, sin calentamiento. ¿Crees que te parecería fácil?

Probablemente no (a menos que ya estés acostumbrado a correr largas distancias, claro). Y eso es porque necesitas practicar. Hay que empezar de a poco.

empezar de a poco

Lo mismo aplica para el concepto de sentirse a gusto ante el cambio y la incertidumbre.

Atrévete a probar nuevas experiencias y vence tu miedo a lo nuevo. Levanta la mano para participar en ese proyecto en el que no tienes tanta experiencia, o proponte como voluntario para entrenar al nuevo empleado aunque nunca lo hayas hecho antes. 

¿Quieren un ejemplo que no esté relacionado con el trabajo?

Hace poco, decidí ir a una cervecería a lanzar hachas en vez de seguir mi acostumbrada rutina de fin de semana: estar en casa en sudadera y comer pizza frente a la televisión. Me daba mucha ansiedad sólo pensar en la idea de tomar alcohol, estar entre demasiada gente en un espacio pequeño y además, en medio de hachas voladoras. Pero, ¿saben qué? Al final me la pasé súper bien. 

Salir de tu zona de confort (que no tiene que ser ir a lanzar hachas) claramente te obliga a salir de tu rutina, pero además, incrementa tu tolerancia a la incertidumbre y a los resultados inciertos. Al final, la práctica hace al maestro.

¿Y lo mejor de todo esto? Salirte de lo predecible mejora la neuroplasticidad de tu cerebro, es decir, que mejoras la capacidad de tu cerebro para hacer nuevas conexiones. Y esto se relaciona directamente con tu capacidad creativa, así que ya sabes, es hora de vencer tu temor al cambio y experimentar nuevas cosas.

2. Piensa en los peores escenarios (pero que sean realistas)

Para que vean hasta qué grado nuestro cerebro detesta la incertidumbre: investigaciones recientes muestran que el miedo a lo nuevo genera mucho más estrés que saber con certeza que el resultado no será bueno. 

Leíste correctamente, sientes menos ansiedad cuando sabes con certeza que algo malo va a suceder, que cuando lanzas los dados esperando un buen resultado (supongo que eso explica la afinidad de mi papá por el McDonald's cuando salimos de paseo). 

Sí, la ciencia respalda el hecho de que la incertidumbre es un factor que induce ansiedad. Y desafortunadamente, no se puede saber con seguridad cómo van a resultar las cosas.

Sin embargo, un truco mental que te puede ayudar a sobrellevarlo, es pensar en probables escenarios donde las cosas no salgan bien. Cuando intentas algo nuevo o cuando te encuentras en una situación incierta, pregúntate esto: ¿qué es lo peor que podría pasar? 

el peor escenario probable
El objetivo no es pensar en situaciones totalmente fuera de la realidad, (por ejemplo, pensar en que podría cortarle el brazo a mi esposo en nuestra cita de lanzamiento de hachas) sino en identificar qué situaciones negativas podrían suceder. Podría hacer el ridículo. O lastimarme. 

Si las cosas suceden como te las habías imaginado, ya estabas preparado mentalmente. Y si no, pues te sientes aliviado. Es una técnica que te permite darte cuenta de la realidad de tu situación pero que también te ayuda a generar una sensación de seguridad y certeza. 

3. Describir lo que estás sintiendo

Nuestras emociones tienen mucho poder, y eso se hace especialmente visible cuando intentas esconderlas o ignorarlas por completo.

Es por eso que cuando sientes ansiedad o temor al cambio, deberías intentar expresar en voz alta tus emociones. El famoso psicólogo Dan Siegel tiene una expresión para esto: "si lo nombras, lo domas." 

Así que lo voy a decir en voz alta: "Me siento insegura de entregar este artículo porque no sé si es lo que mi editor estaba esperando". O, "siento ansiedad por ir a la conferencia porque no conozco a las personas que van a estar allí."

Aunque pareciera que no tiene sentido (y tal vez hasta demente), les aseguro que no es el caso. 

"La respuesta está en que, nombrar en voz alta nuestras emociones tiende a disipar y disminuir la carga mental que generan," escribe Tony Schwartz en un artículo para el New York Times.

"También es cierto que no podemos cambiar lo que no sabemos. Negar o evitar los sentimientos no hace que desaparezcan o que disminuya su impacto, aunque sea de manera inconsciente. Darse cuenta y nombrar esas emociones, nos da la oportunidad de tomarnos un momento para pensar y saber cómo lidiar con ellas."

La incertidumbre es tu amiga, no tu enemiga

La mayoría de las personas sentimos miedo a lo nuevo, pero también estamos conscientes de que es una constante en el mundo real y por lo tanto, necesitamos aprender a lidiar con esto de una manera saludable. 

¿Llegará el día en que te guste sentir que, a veces, la vida es un juego de azar? Probablemente no. Después de todo, es muy difícil reprogramar un cerebro que ha sido moldeado por la evolución.

Pero si pones en práctica las estrategias de este artículo, podrás vencer tu miedo a lo desconocido.

Y sí, definitivamente le enseñaré este articulo a mi querido padre. Quién sabe, tal vez vayamos a comer a otro lugar la próxima vez que salgamos de paseo. 


Ya sean buenos o malos, nos gustaría saber tus comentarios. Nos puedes encontrar en Twitter (@trello).

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